Que extraña es la vida... Aquí estoy, he celebrado mis treinta y siete
años con una chica que acaba de cumplir dieciocho. Estaba a punto de
casarme. Y, de repente, sin ni siquiera un porqué, me quedé sólo... Y
sin embargo, en este momento soy feliz.
Perdona si te llamo amor.
martes, 21 de enero de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Siete años después
Venga, tonta. Que ya pasó aquella pesadilla tuya. Aquella pesadilla constante, en la que él no estaba enamorado de ti, en la que nunca vol...
-
Estaban una vez dos ranas. Iban saltando y cayeron en un cuenco de leche, del que no podían salir. Una de ellas, muy negativa, no hacia más ...
-
Las palabras son vida. Si tus ojos pudieras hablar, ¿qué dirían? La ladrona de libros.
-
Venga, tonta. Que ya pasó aquella pesadilla tuya. Aquella pesadilla constante, en la que él no estaba enamorado de ti, en la que nunca vol...
No hay comentarios:
Publicar un comentario